Buscar este blog

sábado, 25 de febrero de 2012

Madre

En muchos años la geografía puso distancia entre nosotras. Pero no hay kilómetros que impidan romper algunos lazos

Al principio tuve que palpar tu ausencia en mis momentos, claro que muchos prefería que no los vivieses, sufrirías. Luego otras personas pusieron granitos de arena para que no fuéramos importantes…madre…perdónales porque no saben lo que hacen…nos acostumbramos a la ausencia, las cartas primero, el teléfono luego, acortaban los períodos de encuentro. Tú sabías que no era feliz, creo que lo supiste siempre, pero no hablábamos de ello. Tampoco de lo que eso te dolía. Pero había un lazo invisible que nos tenía atadas muy corto y  esa distancia se acortaba aún más  a medida de que lo hacía tu vida
Ambas fuimos fuertes ¿verdad? A veces nos unían las palabras, a veces el silencio, otras las miradas. Aunque éramos muy diferentes, el espejo de tu solidez, de tu amor, siempre fue un reflejo de luz para mí
Los últimos tiempos no fueron fáciles querida mía, pero así son las cosas. De jóvenes nos creemos que el mundo puede estar a nuestros pies, y al final nosotros estamos a los pies del mundo. La felicidad es lo más volátil de la naturaleza, por eso sabíamos que simplemente había que vivir sin esperar…así, igual te encuentras algo
Ya sé que tu creías que era bastante tonta (a veces incluso me lo decías), que no pensaba en mi misma, que mi necesidad de compartir me hacía vulnerable. Se que eso te preocupaba, pero cada uno es como es y tu nos aceptabas a todos tal cual
Y tal como tu querías no hemos hecho dramas, todos tranquilos, todos asumiendo a su manera tu ausencia. Tuviste mucho amor y compañía, te fuiste aliviada y al fin tranquila. Eso nos tranquiliza a nosotros, luego el vacío se llena con los buenos recuerdos
Quisiera aunque no es posible, que supieras que sigo siendo fuerte…y tonta…que así son las cosas, y que se que las personas se hacen eternas en el pensamiento de los que las aman, así que de verdad te dejo ir

No hay comentarios:

Publicar un comentario