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sábado, 25 de febrero de 2012

Laberinto


Encontré un cartel que como veis decía: no sueñes tu vida, vive tus sueños


¿Parece muy claro, verdad? Pues para mi no lo es tanto. Y pienso no solo en el significado literal, sino en las consecuencias, que supongo es lo que más importa
Yo a veces “sueño” que estoy en un laberinto, que así es mi vida
Busco,  busco eternamente, busco salidas o nuevas entradas, ¿eso cómo se sabe?
Pero un laberinto no siempre es igual, lineal y monocorde. Como la vida, puede ser así, o pueden ambos estar lleno de sorpresas, de visiones, de vericuetos, de engaños, de ilusiones, espejismos…y sí…además todo eso que están pensando
Hay recodos oscuros que te asustan, despistan. Corres y corres huyendo de todos los fantasmas que te acechan. A veces solo hay una línea recta, es verdad. Y el tiempo pasa y pasa inmisericorde…y de pronto se hace la luz…encuentras un remanso de paz, una compañía especial que parece asegurarte la salida del laberinto. Puede que algunas personas lo consigan, no se. La mayoría no lo conseguimos
Aunque corramos en compañía, en cualquier recodo te das cuenta de que estás de nuevo solo
Sigue la búsqueda; se suceden la luz y la oscuridad de forma irregular, inexplicable. Tal vez pases una y otra vez por la salida sin verla. Puede que no sepamos mirar, escoger. Y así pasa el tiempo entre momentos felices o desdichados, en una búsqueda eterna y eternamente desbaratada
La memoria es frágil, volátil, y no suele servirnos de referencia
De todas las coas violadas en una vida, una de las más significativas es la memoria
Tal vez si recordásemos, si encontráramos la verdad, no estaríamos eternamente condenados a vagar continuamente por el laberinto de la vida

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