En el blog he comentado algunas veces que no quería entrar mucho en
política. Que hay otros y algunos muy interesantes, que tratan el tema en
profundidad e incluso como tema central del blog. Actualmente se podría hacer
no uno, sino varios aportes diarios con temas de actualidad. Pero a mí me
resulta agotador, y aunque a veces vas dejando llamadas de atención, rabia e
impotencia, es poco a poco, más
frustrante
Antes aún dejaba caer de vez en cuando una noticia en plan denuncia. A
estas alturas eso parece de Perogrullo. Las palabras se han desgastado y
costará recuperarlas

Sigo negándome a ver las noticias. De lo malo ya me iré enterando por
los demás. Y en cuanto a tener mi propio criterio…no creo que “informarme” ayude mucho
Me encuentro además con el hecho de que afrontar las cosas de forma
colectiva es a veces imposible, me
entristece y me cuesta canalizarlo adecuadamente
Recuerdo poder dialogar (o discutir) de tendencias políticas,
religiosas, sociales y hasta personales,
con otras personas con opiniones dispares. En la mayoría de los casos sin ir
más allá del acaloramiento del momento; luego todo se olvidaba sin enfados. Es verdad que normalmente cada uno se queda
con sus opiniones intactas. Nadie convence a nadie…pero algo se puede aprender,
sopesar, y sobre todo…se podía hablar sobre ello…más o menos, y con las mejores
intenciones de ver soluciones a cosas que no te parecían adecuadas
Ahora, al menos a mí me resulta muy difícil. Las frases hechas,
repetidas hasta la saciedad, se han convertido en consignas que impiden
cualquier tipo de diálogo. Y no es que no sean verdad o tengan su parte de
veracidad. Pero aparte de negarme a admitir que “todos son (somos) iguales”, así sin más,
encefalograma plano; eso cierra la puerta a cualquier tipo de análisis de la
situación

Mi posición de izquierdas es pública. Y me niego a que me hagan sentir
avergonzada por ello. Que se avergüencen los que se han fallado a sí mismos y a
sus votantes
Creo que es normal buscar una doctrina acorde con los propios
pensamientos, sea política, religiosa o de cualquier tipo. Ya sé que algunas pueden
ser hasta nocivas, pero por muy justas y buenas que sean, el ser humano puede
convertirlas en un arma destructiva, y es ahí donde nos hemos descuidado y
dejado que nos engañaran sin pensar en ello hasta que nos hemos encontrado que no
éramos TAN como pensábamos. Ni tan
prósperos, ni tan superiores, ni tan solidarios, ni TAN LIBRES
Pues hay un gran marea que recorre el país y está demostrando que las
cosas se pueden cambiar, aunque cuesten .Que
no se pare!...el camino será largo y complicado, pero la desfachatez con que se
nos ha robado nuestros logros, no puede quedar impune, aunque en muchos
ambientes, no se quiera hablar de ello. O no se haga sin consignas que te
impiden intentar explicar, hablar y
escuchar con una luz de esperanza
Un buen principio..sería MODIFICAR la obsoleta e injusta Ley electoral..y entre otros apartados eliminar LA LISTAS CERRADAS..y que cada elector pueda elegir a su representante de distrito..y así tener una cara y un nombre ala que exigir responsabilidad por su gestión...
ResponderEliminarPor supuesto hay más cuestiones como la de la injusta Ley D,hont..que beneficia a las minorias nacionalistas..perjudicando a los partidos nacinales como IU..por ejemplo..
Mañana más..un beso K..
Ay querido amigo!...los mañanas que lejos quedan algunas veces
ResponderEliminarMe temo que tendremos que empezar por cambiar gobiernos para que a su vez, ellos consigan cambiar leyes electorales...y otras muchas cosas
Pero todo se andará...que para eso está el camino...