Escondido tras la
sombra de un castaño, el miedo lucha por sobreponerse. Escapa de la injusticia,
de la opresión. De esa extraña obsesión humana de utilizarnos los unos a los
otros. De metamorfosearnos en lobos hambrientos al menor atisbo de indefensión
El miedo se esconde,
pero tiene cerca demasiadas imágenes fraticidas y terribles
Yo me imagino que somos
sacerdotisas de la naturaleza, y rezo a los árboles para que se multipliquen y
se junten los unos a los otros, formando un bosque impenetrable de donde el miedo no pueda salir jamás

TE QUIERO COMPAÑERA DEL ALMA...
ResponderEliminarYo también te quiero...e invento cada día un mundo para nosotros...para que la rutina y las oleadas de la vida, no nos dejen en la cuneta...
ResponderEliminar