El domingo , aún dentro de mi ritual de no ver noticias, tuve tiempo para echar un vistazo a varios periódicos digitales que me hicieron sentir una cálida sensación de esperanza
Aparte de ser una ojeada muy rápida por varias noticias, las de carácter político en nuestro país, me hicieron pensar que al fin todo se pone en marcha. Perdón para los indignados y ese movimiento, tendría que decir que al final, los rezagados comienzan a ponerse en marcha
Creo que el mensaje de cambio, de hartazgo ante las situaciones no solo consecuencia de la crisis, sino del descenso a los infiernos de la corrupción de la clase política en general, ha debido de llegar a las conciencias dormidas de los aún hombre de buena fe
Por una parte el discurso de Rubalcaba, que a pesar de lo correosos y escamados que todos estamos, para la gente de izquierda ha sido como un bálsamo y una esperanza de volver a los orígenes. Me refiero a los orígenes en que primaban las ideologías, el bienestar común, la fuerza de una palabra dada
Es verdad que una se pregunta si habiendo tantas ideas en el tintero, por qué algunas no han salido antes, pero sacudidas las conciencias, obligados algunos a rectificar, si de verdad van saliendo en adelante, seremos cuanto menos, una oposición lúcida y fuerte. Y de ahí otras cosas nos irán poniendo en el lugar adecuado
También ayer me alegró saber del manifiesto una ilusión compartida” , donde nuestros intelectuales y artistas dan la cara no solo con el objetivo de crear una nueva cultura política alejada de las corrientes del neoliberalismo y la coacción de los mercados, sino de recuperar la “ilusión” frente a la insuficiencia de la izquierda alternativa y el hundimiento de los socialistas, lo que a mí me hace pensar que están por la labor de apoyar los nuevos tiempos y las iniciativas para recuperar el tiempo perdido (léase valores sociales)
Además, la idea de Izquierda Unida de conseguir una coalición de izquierdas que aglutine a los núcleos desperdigados de votantes a la deriva. Ya sé que no todas sus palabras son para animarse, y que no apoya precisamente a Rubalcaba, pero tomo todas estas noticias como una catarsis que nos llevará a una unidad hasta ahora inexistente. Si bien no es fácil que los matices de las ideologías confluyan en un trabajo común sin renunciar a cosas esenciales, el momento es para esforzarse y trabajar en ello
Por último, tengo que decir que me acordé de figuras como Gerardo Iglesias, coordinador de I.U. que vivió la experiencia de niño de ver torturar a su padre, fue encarcelado varias veces por su filiación política, llegó a ser un dirigente tal vez no con gran carisma, pero si con la coherencia necesaria para en su momento renunciar al cargo y a la política. Le sustituyó Julio Anguita , alguien con experiencia y sobriedad; se podría estar de acuerdo con él o no, pero
Anguita hace suyo el lema de Ghandi de “vivir sencillamente, para que los demás puedan, sencillamente vivir”. Y desde su antisimetría con el político al uso, nos aporta soluciones a nuestros graves problemas con la ética y la estética del cargo público. Sin contárselo a nadie, y mucho menos a esos sistemas mediáticos que encubran la vulgaridad y el populismo, le había dado una patada en el culo al sistema. ¡Métase su degradante paga vitalicia donde les quepa!
En fin, no quiero extenderme más, pero lo mejor del fin de semana ha sido reafirmar la convicción de que NO TODOS LOS POLÍTICOS SON IGUALES
No hay comentarios:
Publicar un comentario