
Reconozco que a pesar de mi visión positiva de la vida, no consigo dormirme con la cabeza libre de historias. No sé si eso, la edad, o una mezcla de varias cosas, hacen que no duerma mucho. Anoche antes de la una, no sabía ni como me llamaba, pero a las seis y media ya estaba despierta.
Pero todo tiene su lado bueno, a veces son estos ratos los que me permiten escribir algo, éstos y cuando salgo a caminar y tengo la necesidad de escribir, me paro, saco lo que tengo dentro…y no ando…vaya galimatías
Anoche era una amalgama de cosas a las que daba vueltas, nada nuevo. Pero esta mañana me he despertado pensando en los colores del mundo. A veces lo vemos solo en blanco y negro (incluso solo negro) y otras los colores dan luminosidad a nuestros momentos. La gama de tonalidades cambia naturalmente, y eso hace único cada estado de ánimo, cada momento diferente
Es cierto que a veces, sin motivo real o aparente, uno se encuentra con un día como encefalograma plano. Es decir, parece que ese día nada tenga sentido, las horas se deslizan lentas y perezosas, nuestra capacidad de entusiasmo está bajo mínimos y aunque sepas que es un estado pasajero, ese día te replanteas muchas cosas de otra manera
Pues si alguien se levanta así, que vea la parte buena de un día gris, desvaído y anodino…que se deje llevar…que no desespere ni se rebele (mientras no sea un estado permanente, claro). Vive esa desidia como un gato desperezándose en el tejado, dale permiso a ese día para que pase por tu vida metiéndote en reflexiones existenciales…o no…el día al final pasa, y generalmente el que le sigue…de repente se convierte en actividad, ganas de comerse el mundo (bueno, digamos que tu propia creatividad), de constatación de que vives, amas, lloras, te rebeles y un montón de percepciones que llegan a tus sentidos para incentivarte, hacerte sentir importante, reconocer que lo eres para otros “demás”
Y entonces desaparece el blanco y negro con todos sus tonos de grises…el mundo es luminoso y está ahí, esperando por ti. Y no importa casi nada
Vida aletargada, sensaciones dormidas, despertar de vuestro sueño galáctico, que aquí estamos esperando a sentir los latidos de nuestros corazones, con cadencia de vida y alegría. Según escribo, a pesar de estar en una cama y en suelo de gres, siento la fuerza de la tierra que me mantiene agarrada a la realidad, pero también a un mundo de fantasías y buenos deseos donde la felicidad es posible y los sentimientos no tienen cadenas y pueden respirar libremente. Hay que ponerse en marcha, y para que lo lance al mundo, al aire le digo en un susurro: “Buenos días ternura”
Gracias!! no se como llegue aqui, soy inquieta por naturaleza,no busco nada especial, y como hoy, a veces, encuentro algo que me resulta tan cercano que tengo que pararme y reconocer que siempre hay alguien que sabe expresar lo que llevo dentro pero no se explicar,, gracias otra vez.Yo estoy empezando a odiar la noche, las horas inteminables sin poder dormir,mi vision de mi vida a traves de ella es tan oscura,,dias que nacen grises , como darle color si a veces faltan las fuerzas,,se que es una sensacion transitoria, pero se repite,,se repite,, una y otra vez,, pero si, siempre llega un dia y me levanto y empiezo a dar pinceladas de color,, aunque cueste, merece la pena ,,muchisimas gracias por dejarme compartir tu espacio,, besos
ResponderEliminarCarmen
Bienvenida a esta tierra de nadie..tuya tambien..amiga carmen
ResponderEliminarHola Carmen, como que Kero te ha dado ya la bienvenida, permíteme compartir contigo esos tus sentimientos encontrados, y que contra lo que dices, expresas estupendamente
ResponderEliminarLo de menos es como llegaste aquí…eso forma parte de la magia de lo virtual. Ser inquieta me parece un valor como para sacarle partido y no permitir que los días grises se amontonen en nuestro espíritu. Yo estoy convencida que un día así de vez en cuando, ayuda a sacudir la rutina y la comodidad, pero no hay que permitir de ninguna manera que esa grisura se instale en nuestra vida. La paleta de colores está a nuestro alcance y a veces, el simple hecho de no desear nada de la vida, hace que cualquier cosa que te encuentres sea como un regalo, una nueva ilusión
No odies la noche porque está llena de encanto, de serena soledad, no importa dormir más o menos, importa que esas horas se conviertan de un desasosiego, en creatividad, autocrítica, reflexión (positiva), y sobre todo en ser conscientes de que lo único que realmente tenemos es eso, la vida; ¿para qué desperdiciarla sufriendo?. Naturalmente hay situaciones que generan sufrimiento, pero nunca hay situaciones eternas. Uno cambia lo que no le gusta, o si no es posible, se adapta a ello. Somos capaces y lo hacemos. Y esa experiencia es la que nos tiene que hacer fuertes.
Bueno, perdona mi vehemencia, pero es que el amor a la vida me enardece y me da fuerzas para las luchas que la vida te pone delante, y ese amor debería de estar por encima de todo. Espero que mis palabras no te molesten, y que día a día encuentres un nuevo color y que en algún momento entres aquí para contarnos tu color-descubrimiento
Un abrazo