
La higuera se despereza,
el fresco del atardecer
acaricia sus hojas de abanico.
Sus terminaciones
vibran como una melodía
de cascadas cantarinas.
Las ramas se desperezan
buscando la línea
del horizonte más cercano.
Oasis de paz, su sombra,
abarca un atardecer
de pétalos escanciados
Abrazos, roces, susurros,
la magia viene y va
para que nunca ...¡nunca! nos olvidemos
de lo que es realmente importante,
entrañable, irrepetible...
el fresco del atardecer
acaricia sus hojas de abanico.
Sus terminaciones
vibran como una melodía
de cascadas cantarinas.
Las ramas se desperezan
buscando la línea
del horizonte más cercano.
Oasis de paz, su sombra,
abarca un atardecer
de pétalos escanciados
Abrazos, roces, susurros,
la magia viene y va
para que nunca ...¡nunca! nos olvidemos
de lo que es realmente importante,
entrañable, irrepetible...
Querida amiga..no me extrañaría nada de que este arbol sea tu favorito..gracias Volvoreta por regalarnos tan hermosa cosecha..un abrazo
ResponderEliminarMe emocionan vuestros pensamientos nacidos del amor, algunos de la futura esperanza, algunos del dolor pasado, pero todos desde el corazón.
ResponderEliminarAbrazos desde la Mediterrània.
Querida Atreyu, perdona por pasar por alto tu comentario, gracias a Kero que está siempre al quite
ResponderEliminarAgradezco tus palabras que entienden la amalgama de sentimientos que nos invaden a los seres humanos. Afortunadamente son cosas de las que podemos hacer un lazo común. Siempre he dicho que la vida no es fácil...pero tiene cantidad de cosas maravillosas para disfrutar y compartir...y seguir adelante con pasión a pesar de todo...un abrazo